NAMASTÉ



"Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno."


Un día me levanté y ví que algo había cambiado a mi alrededor, en mi. Me inundaba una serena sensación de Paz y Amor por todo lo creado. Una simple florecilla me parecía entonces lo más hermoso y más grande en su perfección. La sonrisa de un niño, las lágrimas de un anciano... Mirarme a mi misma en el espejo... El mundo en sí parecía tener colores de recién pintado.

Al principio, yo no entendía a que podía deberse aquel cambio que sólo yo parecía ver. Nadie a mi alrededor parecía ser consciente de que todo a su lado brillaba de otra manera excepto yo. Llegue incluso a pensar si no estaría volviéndome loca, pero no. Simplemente había tomado conciencia de quien soy.

Poco a poco, al principio con paso inseguro y un tanto sola, fui iniciando mi camino. Buscaba a ciegas información en los sitios mas insospechados. Era como si una voz interior me guiase. (No puedo dejar de sonreír ante este comentario: "una voz interior".) Lejos estaba entonces de saber que era precisamente eso lo que me impulsaba a seguir.

Pronto comencé a conocer a gente que se encontraban en mi misma situación. Pronto comenzaron a aparecer en mi vida personas, Almas de Luz, que me fueron guiando, ayudando, consolando cuando tropezaba y caía y empujándome cuando parecía que iba a desistir en mi labor.

Comprendí que significaba haber DESPERTADO. Comprendí la tarea que tenía por delante para llevar a buen puerto la misión que se me encomendó. Aprendí lo ya sabido de nuevo, como si fuera de nuevo un bebe recién nacido. Viaje en mis sueños a las ciudades de sanación.

Ahora sé que soy Amor porque provengo del AMOR del PADRE y que como tal, estoy para difundir ese mismo Amor por todo lo que ÉL creó. Que mi meta está en ir evolucionando hacía la perfección y en ayudar a aquellos de nuestros hermanos que comiencen su caminar como un día fui ayudada yo.


*********


Por todo esto puedo y debo deciros:


Yo soy Drisana, la hija del Sol.


Ese es el significado de mi nombre, al menos el nombre más antiguo que recuerdo haber tenido en esta dimensión desde la primera vez que encarne en mi amada Lemuria.


En este aquí y ahora he vuelto de renacer, he despertado a la verdad y he recordado. Me he reconocido en cada un@ de mis herman@s. He reaprendido a amar al Padre-Madre y a toda su Sagrada y Divina Creación.


Y he sentido el llamado ancestral que anclado en lo más profundo de mi Esencia, me empuja a ayudar e iluminar desde la humildad de mi Ser y como persona humana, al resto de mis herman@s que ya están despertando.


Es tiempo de volver a Ser aquello que tan profundamente duerme dentro de nosotr@s. Tiempo de abrir los ojos del Alma, de avivar la llama imperecedera del AMOR Incondicional que se guarda en la cámara mas secreta de nuestros corazones. Tiempo de reconocer nuestra parte Divina. Tiempo de entender que como parte de la más Pura Luz del PADRE, tenemos un trabajo que hacer, una misión que cumplir.


Es tiempo de regresar al Hogar.


¡Despertar!


Llegó la hora de volver a ser Unidad con el UNO y de brillar con su Infinita Luz.


Desde la LUZ y con el AMOR más puro y profundo, os pido que repitáis conmigo:


YO SOY el/la que YO SOY y como tal me manifiesto en la Serena Paz, la Pura Luz y el Infinito Amor Incondicional del PADRE-MADRE.


YO SOY el/la que YO SOY



Que la LUZ del PADRE ilumine siempre nuestros corazones y junto con sus Ángeles y Arcángeles, seamos dignos y capaces de llegar al mismo centro de SU corazón,


La Paz y el Amor con nosotros.


Drisana

miércoles, 21 de febrero de 2018

5 CAMINOS PARA LA LIBERACIÓN ESPIRITUAL


5 CAMINOS PARA LA LIBERACIÓN ESPIRITUAL

La búsqueda espiritual puede ser compleja debido a la variedad de opciones, ya que hay diversas tradiciones, escuelas, linajes, maestros espirituales y enseñanzas, por lo cual es normal preguntarse si es necesario tener conocimiento de diversas tradiciones para lograr desarrollo espiritual o si, por el contrario, lo más recomendable es apegarse a una. La cuestión es que no hay una sola respuesta para esta pregunta, pues cada caso es diferente; puede ser que ciertas tradiciones o prácticas sean más atractivas o eficaces que otras dependiendo de la persona, ya que cada proceso es único, aunque puede compartir aspectos en común con los de otros. Lo más importante es que recuerdes que el desarrollo espiritual no es una carrera de velocidad en la que lo más importante es cruzar la meta. Cuando de espiritualidad se trata el viaje es la meta, el proceso es fundamental, así que lo mejor es mantenernos agradecidos por lo que cada escuela, tradición o maestro nos otorga. 

A pesar de la multiplicidad de escuelas, los caminos espirituales se dividen en cinco categorías generales. Conocerlas puede brindarle claridad a tu búsqueda: 

1. El camino del conocimiento

El estudio, la contemplación y las prácticas meditativas son prácticas comunes. A través de este camino la liberación se logra mediante la percatación y la sabiduría. Este camino se enfoca en desarrollar la visión clara que permite al practicante ver la realidad tal y como es. Algunas tradiciones que siguen este camino son el vedanta, el budismo y la cábala. 

2. El camino de la devoción

En este camino la liberación ocurre cuando rindes tu ego a la fuente de conciencia infinita, Dios o como prefieras nombrarlo. El camino de la devoción se centra en prácticas como la oración, la entonación de alabanzas y mantras, la realización de rituales, una relación con un maestro espiritual y la fe. Algunos ejemplos de tradiciones que siguen este camino son el cristianismo y el sufismo. 

3. El camino de la meditación

En este camino la liberación sucede a través de la meditación profunda que depura la mente y las emociones. Algunas prácticas de este camino incluyen: ascetismo, meditación, tipos de respiración y una relación con un maestro espiritual. Algunos ejemplos de tradiciones que siguen este camino son el jainismo, el tantra samaya, el budismo y el nada yoga. 

4. El camino del servicio

En este camino la liberación ocurre cuando a través de acciones generosas se depuran las impurezas de la mente y las emociones. Se debe prestar un servicio sin desear algo de vuelta, ni siquiera reconocimiento. Las prácticas de este camino incluyen la oración, servicio, crear comunidad y cultivar la ética. Algunos ejemplos de tradiciones que siguen este camino son el karma yoga, el cristianismo y algunas ramas budistas. 

5. El camino de la energía

En este camino la liberación tiene lugar a través de la sublimación del cuerpo, la mente y la psique, lo cual puede lograrse mediante rituales, el desarrollo de habilidades psíquicas, la comunicación con seres sutiles o a través de prácticas que fomentan la salud física y la longevidad. Este camino involucra prácticas como el ascetismo, las respiraciones, las técnicas somáticas, los rituales y una relación con un maestro espiritual. Algunos ejemplos de tradiciones que siguen este camino son el tantra yoga, el kundalini yoga, el hatha yoga, el budismo vajrayana, el taoísmo y el chamanismo. 



Con información de Lion’s Roar

Fuente: https://harmonia.la


AMAR SIN DEPENDER, por Walter Riso


AMAR SIN DEPENDER

Si hay dependencia, el temor al abandono se manifiesta permanentemente. Si hay amor uno no tiene miedo a perder a la persona amada.

En la dependencia son comunes los celos incontrolados e irracionales. En el amor no hay celos infundados.

En la dependencia los sentimientos de inseguridad crecen como la espuma. En el amor la autoestima se fortalece.

En la dependencia el “yo” se desvanece en los requerimientos del otro hasta perder la propia esencia. En el amor puedo seguir siendo “yo”, con mis intereses, gustos y necesidades en pleno funcionamiento.

En la dependencia hay tristeza y estrés. En el amor hay alegría.

Si te dejaron de amar, asume que no hay nada que hacer, saca a pasear la dignidad y no te humilles jamás. Si te lastiman o maltratan será que no te merecen. Si no sabes si te aman, olvida esta relación, a los enamorados de verdad no hay que convencerlos de su amor. Hay que practicar el realismo afectivo: no dejar que el amor adicto te arrastre a la irracionalidad, descartar el autoengaño y descartar la esperanza inútil, la que nos aleja del aquí y del ahora.

Lo que nos hace inmunes a la adicción afectiva es explorar el mundo buscando otras fuentes que nos hagan sentir llenos, hacernos cargo de nosotros mismos y exaltar la autonomía, darle un sentido a la propia vida y potenciar el crecimiento personal y la vocación.



Walter Riso

lunes, 19 de febrero de 2018

CARACTERÍSTICAS DE LOS DEPENDIENTES EMOCIONALES


CARACTERÍSTICAS DE LOS DEPENDIENTES EMOCIONALES


PRIORIDAD DE LA PAREJA SOBRE CUALQUIER OTRA COSA

El dependiente emocional pone su relación por encima de todo, incluyéndose a sí mismo, a su trabajo o a sus hijos en muchos casos. No tiene que haber nada que se interponga entre el individuo y su pareja, que dificulte el contacto deseado con ella. Obviamente, dentro de una normalidad, pero siempre observando esa dinámica; por ejemplo, una persona va dejando poco a poco sus aficiones como el gimnasio o las clases de pintura para estar más tiempo con su compañero, hasta que prácticamente se convierte en su sombra; igualmente, una madre separada inicia una nueva relación y deja continuamente a sus hijos con sus abuelos para quedar todas las veces que pueda con el otro.


VORACIDAD AFECTIVA: DESEO DE ACCESO CONSTANTE

Para entender este rasgo, es muy importante que nos imaginemos que el dependiente puede decidir por sí mismo cómo, cuándo y de qué forma contacta con su pareja: luego explicaremos por qué. Suponiendo esto, si por el dependiente fuera, tendría el mayor roce posible con su pareja mediante todas las formas posibles. Por ejemplo, cuando ambos miembros de la relación están en casa, procurando estar juntos el máximo tiempo (nada de cada uno en su habitación, o uno viendo el ordenador y el otro trabajando). Asimismo, si la pareja sale con un grupo de amigos, estando todo el rato junto al otro y teniendo principalmente interacción y contacto físico con él. 

¿Y qué sucede cuando, por las obligaciones que todos tenemos, los dos miembros de la pareja están separados? Muy sencillo: el teléfono móvil e internet se han convertido en dos ayudas inestimables para satisfacer la voracidad afectiva de los dependientes emocionales, sea mediante llamadas telefónicas, mensajes de texto, correos electrónicos o programas de mensajería con los que el dependiente puede estar online con su pareja. El contacto puede ser muy frecuente y excesivo, hasta el punto de que llame la atención al entorno o de que ocasione algún problema en el trabajo. Ni que decir tiene que la persona con dependencia también presionará lo que pueda para que su pareja, inmediatamente que termine con sus obligaciones, marche presta a reunirse con ella.

Insisto en que, si por el dependiente fuera, estaría el máximo tiempo disponible con la otra persona, y cuando esto no se consigue se compensa esta situación con otros medios de comunicación con los que hay también contacto. Cabe añadir también que este rasgo está muy acentuado en algunos dependientes emocionales, pero no en todos (como la mayoría de los que exponemos en esta sección). 

Pero antes hemos dicho que nos debíamos imaginar en un supuesto: que la otra persona no pusiera pega ninguna al comportamiento voraz y “agobiante” del dependiente. Como es lógico, esto sucede a veces, pero en la mayoría de las ocasiones no es así y la pareja reclama espacio y recrimina este tipo de comportamientos. Si añadimos que también es frecuente que las personas que los dependientes escogen como pareja no siempre se comportan de una manera sensible y afectuosa, nos resulta que lo más normal sea que el otro ponga límites y condiciones al comportamiento voraz de su compañero, mediante los clásicos “no me llames tanto”, “necesito mi espacio”, “no me agobies”, “no creo que me dé tiempo a verte en toda la semana”, “quiero hacer esto solo”, etc. Y, claro, al dependiente no le queda otra que aceptar estas condiciones porque, de lo contrario, se puede producir lo que más teme: el rechazo e incluso la ruptura. Por lo tanto, no esperemos encontrarnos relaciones de “fusión” entre el dependiente y el otro porque esto sólo sucede algunas veces, ya que es precisamente la otra persona la que en muchos casos pone límites a la voracidad afectiva; además, lo normal es que dichos límites sean incluso abusivos porque el otro considera que tiene privilegios en la relación, ya que el dependiente le pone un cheque en blanco con sus nada disimulados deseos de contacto continuo y con su nada disimulada fascinación hacia él.

TENDENCIA A LA EXCLUSIVIDAD EN LAS RELACIONES

Como en todas las características que estoy exponiendo, en esta en concreto sucede que no es más que una exageración de la normalidad. Es decir, en toda relación hay un deseo de exclusividad en el sentido de que no queremos compartir a nuestra pareja con una tercera persona. Pero no es sólo esto lo que sucede en la dependencia emocional. Aquí, además, el dependiente quiere literalmente a su pareja para él solo: todo lo demás molesta, desde amigos hasta compañeros de trabajo, pasando por los hijos. 

De igual forma que sucede con la voracidad afectiva, la exclusividad es un aspecto que no se da en todos los dependientes emocionales con la misma fuerza; incluso en algunos no se produce más allá de lo normal.

IDEALIZACIÓN DEL COMPAÑERO

El otro se convierte con el tiempo en alguien sobrevalorado, eso si no lo ha sido desde el principio por tener un perfil determinado de endiosamiento o de lejanía hacia los demás. Será muy difícil que un dependiente emocional se enamore de alguien al que no admire o vea bastante por encima suyo, no desde un punto de vista racional u objetivo (por ejemplo, que sea mejor profesional o más inteligente), sino en general, como una sensación que él experimenta de estar con alguien más importante o más elevado y que transmite deseos de estar junto a él.

No obstante, no sólo se producirá una sobrevaloración general de la pareja sino que también se podrán distorsionar sus méritos y capacidades. Por ejemplo, si es artista o empresario, será de los mejores en su trabajo; si es más o menos atractivo, será el más guapo; si es prepotente en su forma de hablar, será muy inteligente; etc.

Al final, uno de los elementos que más influyen en esta idealización es cómo trata la persona al dependiente emocional. Cuántas veces he escuchado en mi consulta la afirmación de que los flirteos o pretensiones amorosas de alguien se consideran signo de debilidad o de comportamiento “baboso” (provenga de quien provenga, incluso de personas que pueden despuntar por su trabajo o por otras facetas), mientras que el desprecio, el escaso interés o la prepotencia se interpretan como signos de poder, fuerza o elevación. Realmente, no son aspectos concretos de otro individuo los que lo convierten en idealizable, sino su perfil general y, especialmente, el trato de dicho individuo hacia el dependiente emocional. 

SUMISIÓN HACIA LA PAREJA

La consecuencia lógica de ser muy voraz afectivamente, de priorizar a la relación sobre cualquier otra cosa o de idealizar a la pareja, es que el trato hacia ella va a ser de subordinación, es decir, “de abajo a arriba”, como si alguien muy bajito se dirigiera a un gigante al cual necesita. Da la sensación en ocasiones de que los dependientes se comportan con sus parejas como sacerdotes que realizan ofrendas a algún dios al que le permiten absolutamente todo, al que le justifican todos sus actos y al que, a pesar de los pesares, le intentan satisfacer con lo que pida.

Antes he puesto el ejemplo de esa persona que le hacía la cena a su marido y a su amante en su propia casa, pero podría poner otras situaciones de sumisión como las de aceptar todo tipo de descalificaciones por parte del otro, permitir infidelidades, hacer siempre lo que quiere la pareja, soportar las descargas de sus frustraciones –que pueden llegar incluso al plano físico- o también ser y actuar como pretende o desea el compañero.

PÁNICO ANTE EL ABANDONO O EL RECHAZO DE LA PAREJA

El dependiente emocional idealiza tanto a su compañero y se somete tanto a él, considerando la relación de pareja como lo más importante de su vida, que le tiene verdadero terror a una ruptura. Hay personas que, literalmente, se encuentran incapaces de romper una relación, y no por quedarse descolgadas en el plano económico o de cualquier otra forma, sino porque afectivamente lo encuentran devastador. En estos casos no vale la frase de “más vale solo que mal acompañado”; es más, una de las manifestaciones más usuales tras una ruptura es “con él estaba fatal, pero es que ahora estoy mucho peor”.

Como veremos en la siguiente característica, en muchas ocasiones es el terrorífico síndrome de abstinencia el que acongoja de tal manera al dependiente que le hace pensar y sentir con absoluta realidad que es totalmente imposible romper la relación, y que si no lo hace el otro no habrá forma humana de que se produzca esa situación.

Pero lo más normal es que las rupturas no solo se consideren inalcanzables, sino que además no se deseen en absoluto. El dependiente emocional, en casos graves, puede aguantar prácticamente todo con tal de que no se rompa la relación porque prefiere estar fatal dentro de ella que sin sentido de la vida o de la existencia fuera. Esto produce un gran terror a los rechazos en el seno de la pareja, a los  comportamientos de escasa aprobación o a los signos que se den por parte del otro que indiquen una falta de interés o una falta de cariño.

TRASTORNOS MENTALES TRAS LA RUPTURA: EL “SÍNDROME DE ABSTINENCIA”

Ya he expuesto que los dependientes tienen un miedo cerval a lo que acontece tras una ruptura, que es el “síndrome de abstinencia”, llamado así por analogía a las adicciones a las drogas. Este bien llamado síndrome supone realmente el padecimiento de un trastorno mental que variará según la persona y según la intensidad, pero que de manera habitual es un trastorno depresivo mayor con ideas obsesivas, o, dicho en otras palabras, una depresión muy fuerte con pensamientos repetidos y angustiosos en torno a un tema que, en este caso y como no podía ser de otra forma, es la relación perdida y todo lo que ello conlleva: recuerdos, planes para reanudar la pareja, remordimientos por supuestos errores cometidos, etc.

El golpe psicológico es tan brutal que no sólo hay una inmensa tristeza, sino que además habitualmente se sufren síntomas de ansiedad intensos que impiden la concentración y que se traducen en molestias físicas o sensaciones muy desagradables, y también en pensamientos sobre el poco sentido que tiene la vida que pueden derivar en ideas suicidas. En este sentido, recuerdo perfectamente a una persona que nada más entrar por primera vez en mi consulta me dijo que ya tenía fecha para morirse. Esto llama la atención porque se suelen asociar las ideas suicidas con otros problemas, pero en la dependencia emocional y muy especialmente dentro del síndrome de abstinencia se dan, aunque hay que decir que lo más usual es que sólo se dé, que no es poco, una pérdida muy sustancial de apego por la vida.

En el síndrome de abstinencia lo que domina es el deseo de retomar la relación, las ideas continuas de, con cualquier excusa, contactar con la otra persona para no tener la sensación de pérdida o de desaparición definitiva. A veces, estas excusas se las da el individuo a sí mismo en forma de autoengaño, por el que uno se autoconvence de que no pasa nada por llamar a la ex pareja ya que se puede tener una simple amistad, o de que sólo se está contactando con el otro para “cantarle las cuarenta”.

Todo el padecimiento descomunal de este síndrome desaparece de un plumazo con una simple llamada de la otra persona. Donde había lágrimas, ansiedad y auténtica desesperación, se pasa a la tranquilidad y a la sonrisa.

BÚSQUEDA DE PAREJAS CON UN PERFIL DETERMINADO

El tipo de persona que suele preferir el dependiente emocional, al que llamaré “objeto” , es normalmente alguien engreído, distante afectivamente, egocéntrico, y a veces hostil, posesivo o conflictivo. También hay un perfil habitual y es  de la persona con problemas, con un fondo importante de vulnerabilidad o fragilidad emocional con el que el dependiente se identifica, produciéndose igualmente una relación desequilibrada con ella por la que  se intenta cuidar y controlar a  dicha persona, mientras que ella, en muchas ocasiones, se aprovecha de ese comportamiento sumiso y atiende sólo a intereses egoístas o también afectivamente enfermizos.

Amplio historial de relaciones de pareja, normalmente ininterrumpidas

Puedo decir, en tono jocoso, que las primeras visitas con un dependiente emocional son un listado inagotable de relaciones de pareja que se producen desde la adolescencia. Estas personas viven su vida alrededor del amor y no la conciben sin él: necesitan, o eso creen ellas, a alguien permanentemente a su lado. Por este motivo, nada más terminan una relación, y aunque sea en pleno síndrome de abstinencia, buscan otra persona para reemplazar a la anterior, incluso al mismo tiempo que se intenta reanudar dicha relación rota.

Normalmente, el tiempo que transcurre entre una relación de pareja y otra es muy escaso, y cuando es largo puede deberse a que todavía se arrastre la que se ha roto (por ejemplo, siendo amante de la ex pareja y estando siempre pendiente de cualquier contacto por su parte) o a que se mantenga una actitud de constante flirteo por la que el dependiente no se siente realmente solo, ya que tanto por internet como por el teléfono móvil hay correos electrónicos, mensajes de texto y demás que producen sensación de inmediatez y de proximidad; esto sin contar las citas puntuales que se den con estas personas con las que existe dicho flirteo.

BAJA AUTOESTIMA

Por obra general, los dependientes emocionales son personas que no se quieren a sí mismas. ¿Qué significa quererse a sí mismo? Porque esto realmente es algo muy abstracto, por más que tenga manifestaciones concretas y de lo más palpables. Quererse a uno mismo no significa necesariamente que tenga que considerarse con virtudes o cualidades; por ejemplo, considerarse guapo, buen profesional, inteligente, etc. Existen dependientes emocionales y otras personas que saben racionalmente que presentan algunas de estas cualidades, y sin embargo no se quieren de una forma adecuada. Lo que acabamos de describir es el autoconcepto, es decir,  la idea racional que todos tenemos sobre nosotros mismos. Digamos que sería un listado de cualidades, carencias, virtudes y defectos que todos tenemos sobre nosotros.

No obstante,  la autoestima es algo diferente al autoconcepto, aunque en muchas ocasiones van por caminos similares. De igual forma que podemos considerar a alguien guapo o inteligente pero al mismo tiempo detestarle; podemos pensar sobre otra persona que no es muy atractiva pero que estamos con ella a muerte. Los sentimientos no tienen por qué ir necesariamente por el mismo camino que nuestra idea racional. 

Querernos a nosotros mismos es exactamente lo mismo que querer a uno de nuestros seres queridos, pero siendo uno mismo el destinatario de esos sentimientos. Podemos protegernos cuando nos atacan, consolarnos si estamos sufriendo, ayudarnos cuando tenemos problemas haciendo lo posible por resolverlos, valorarnos cuando hacemos las cosas bien, alegrarnos si nos ocurren cosas positivas, y sobre todo no poner condiciones para querernos. Demos ahora la vuelta a la situación y pongámonos en cómo se trata una persona sin autoestima, sea como sea su autoconcepto: no se protege cuando recibe ataques e incluso se los inflige ella misma, no se consuela si está sufriendo sino que aprovecha su vulnerabilidad para atacarse más duramente, se hunde ante las adversidades sin intentar resolver sus problemas, no se valora cuando hace las cosas bien sino que se busca el error o el defecto, y se pone condiciones para quererse como despuntar en el físico, tener muchos estudios, posición social, etc., ya que cualquier pretexto es bueno con tal de escatimarse el cariño.


Miedo a la soledad

Verdaderamente, no es de extrañar que si alguien tiene esos sentimientos hacia sí mismo no soporte estar solo, porque es como estar continuamente junto a alguien al que detestamos. Por ejemplo, los dependientes no aguantan mucho tiempo estar solos en casa o con la perspectiva de no salir en todo el domingo: enseguida se buscan planes o llaman por teléfono a alguien con cualquier excusa. La soledad les provoca incomodidad, malestar e incluso ansiedad, y la idea más o menos intensa de que no son importantes para nadie, de que nadie les quiere y están abandonados.

Aparte del temor a esta soledad en un sentido extenso, también temen a la soledad entendida como “estar sin pareja”. No cabe duda de que aquí es un temor cercano al terror: les da auténtico pavor no tener a alguien ahí sea como pareja o como sucedáneo (una aventura, un flirteo continuado…) La consecuencia, como ya he dicho, es el encadenamiento sucesivo de relaciones para evitar esas sensaciones tan desagradables.


Necesidad de agradar: búsqueda de la validación externa

Este rasgo no aparece en todos los dependientes, pero sí es bastante común. Cuando aparece, el individuo intenta satisfacer a la mayoría de las personas con las que trata, de manera que se les quede a dichas personas una idea inmaculada del dependiente. Necesita tanto de la aprobación externa que lo pasa francamente mal cuando no la tiene o cuando interpreta que ha sido rechazado; en estas situaciones, es habitual que haga “comprobaciones” de la relación como llamar por teléfono para ver si todo sigue igual con esa persona o para detectar anormalidades en el tono de voz, por ejemplo.

Los dependientes que se comportan así suelen ser modélicos para los demás. No crean conflictos con sus familiares más próximos, no ponen problemas para planificar las citas con los amigos, se prestan a cualquier cambio de turno imprevisto que haya en el trabajo, no se adhieren a ningún grupo sino que intentan llevarse bien con todas las personas, etc. Son descritos por los otros como buenas personas que intentan favorecer siempre y que se desviven por ayudar.

Los dependientes que necesitan agradar presentan una tendencia muy marcada a la validación externa. Esto significa que su valor no se lo dan a sí mismos, sino que lo cogen prestado del que reciben de los demás. Por ejemplo, un dependiente puede haber quedado inicialmente satisfecho de un informe que ha hecho en el trabajo, pero si no le ha gustado al jefe dudará de su desempeño. Una persona con tendencia a la validación interna criticaría la postura de su jefe y continuaría manteniendo su criterio.

En los dependientes con buen autoconcepto y en situaciones similares, podrían disponer de esta tendencia a la validación interna, pero en situaciones distintas de tipo afectivo que impliquen aceptación o rechazo nos aparecerá de nuevo la tendencia contraria, es decir, la que proporciona el valor por parte de los otros: por ejemplo, si un compañero de trabajo no invita a una celebración de cumpleaños a un dependiente, este se considerará poco querible, poco válido por sentirse rechazado. Otra persona con una tendencia a la validación interna se mostraría dolida o disgustada, pero respetaría la decisión o la criticaría sin por ello alterar su idea sobre sí mismo porque su valía como individuo no depende de la valoración o del rechazo ajenos.



Fuente: "Cómo superar la dependencia emocional"
 J. Castelló Blasco. Editorial Corona Borealis,  2012.


www.jorgecastello.org
twitter: @jorgecastellob




PLENITUD


PLENITUD


Plenitud es la circunstancia o situación de ser pleno.

Y pleno es estar completo, lleno, entero.

La plenitud es otro estado de equilibrio en el ser humano que nos ayuda a reconocer de forma íntegra los aspectos que mejoran la calidad de vida.

La plenitud es saber reconocer los estados emocionales, es poder discernir de forma sabia como nos sentimos mejor en diferentes circunstancias.

Por ejemplo si algún logro se alcanza por haberse esforzado, llega la plenitud de sentirse reconfortado por lo sucedido.

Si algún conflicto no se puede arreglar por el momento, llega  la plenitud de sentir y poder ser integro para discernir ante muchas posibles situaciones.

La plenitud, al igual que la humildad, son formas de llegar al equilibrio en cualquier circunstancia. Es por eso que para llegar al Dharma, es bueno aplicarlas.

Lo pleno hace que podamos reconocer los estados del cuerpo emocional, de reconocernos, de mirar el espejo del alma y reflejarlo con la pureza de la plenitud.

La plenitud, desde mi humilde opinión es neutral y mejor que la felicidad, porque puede percibir la felicidad y también la tristeza, son complementos que se juntan en la plenitud para poder estar lleno. Se pueden ver las dos caras. Pero no se manipula, se manifiesta, no se tapa la tristeza con la felicidad, se observa, se aceptan los estados y se fusiona la plenitud para discernir con amor. Es un estado sublime.

La plenitud es poder alcanzar la abundancia en todos los valores humanos.

Transcribo unas palabras de Amado Nervo: "Llénalo de amor"

Siempre que haya un hueco en tu vida llénalo de amor.

Adolescente, joven, viejo: siempre que haya un hueco en tu vida llénalo de amor.

En cuanto sepas que tienes delante de ti un tiempo baldío, ve a buscar el amor.

No pienses: “sufriré”.

No pienses: “me engañarán”.

No pienses: “dudaré”.

Ve, simplemente, diáfanamente, regocijadamente, en busca del amor.

¿Qué índole de amor? No importa: todo amor está lleno de excelencia y de nobleza.

Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas... pero ama siempre.

No te preocupes de la finalidad de tu amor.

El amor lleva en sí mismo su finalidad.

No te juzgues incompleto porque no se responden a tus ternuras: el amor lleva en si su propia plenitud.

Siempre que haya un hueco en tu vida, llénalo de amor.



Lorena Gintautas  
Para Meditaciones para el alma

sábado, 17 de febrero de 2018

LA CONSCIENCIA DE TU FECHA DE NACIMIENTO Por Fernando Ángel Coronado


LA CONSCIENCIA DE TU FECHA DE NACIMIENTO
Por Fernando Ángel Coronado


¿Sabías que tu fecha de nacimiento es el momento más importante de tu vida? Sí, no te extrañes. Piénsalo bien. Es tu punto de partida en tu vida. La casilla de salida. El punto cero de tu existencia. El inicio de la aventura que supone vivir. Desde ese preciso momento, un infinito universo de posibilidades ante ti.

Suena muy grande, ¿verdad? ¡Y realmente lo es! ¿Quieres acompañarme a lo largo de esta publicación para descubrir la chispa de luz que supone tu fecha de nacimiento en tu vida? Toma mi mano y caminemos juntos.

¿Qué es la Numerología? La fecha de nacimiento y el nombre personal

Tradicionalmente la Numerología ha tratado de dar una explicación racional a cómo es la energía esencial de las personas según su fecha de nacimiento y su nombre personal. Para ello, la Numerología parte de la premisa de que cada número responde a un determinado tipo de vibración, una energía caracterizada por un movimiento natural que tiene un efecto en las personas según nos veamos influidos por ellos tomando como referencia nuestros propios números.

Estos números los podemos observar echando un vistazo al mapa de nuestra fecha de nacimiento e intercambiando las letras de nuestros nombres y apellidos por la codificación numérica que postula la Numerología convencional. En dichos estudios se describe cuál es la energía de base que apoya tu evolución según tu momento de arraigo a la vida (la fecha de nacimiento) y la identidad que te caracteriza en tu vida (tu nombre registrado).

El análisis de ambos nos permite observar cuál es la inercia numérica que te invita a avanzar en tu camino existencial.


EL PAPEL DE LA NUMEROLOGÍA Y LA CONSCIENCIA 


Estamos en tiempos en los que todo evoluciona de manera acelerada y los cambios se precipitan de una manera fluida y abundante. Todo ello se ha debido a múltiples factores que nos han ido ofreciendo una visión más amplia acerca de cómo participamos en nuestra vida generando dichos cambios. Uno de ellos es el carácter cada vez más predispuesto y abierto de las personas a tomar consciencia sobre cuál es el papel que tenemos en nuestra vida y qué acciones llevamos a cabo para mantenernos en una coherencia interna que nos facilite alinearnos con una vida llena de prosperidad, plenitud y equilibrio.

Por ello, la mayoría de las técnicas y herramientas de las que disponemos hoy en día para tomar consciencia de nuestro poder personal trasmiten la enseñanza de que la adaptabilidad al cambio y a permanecer conscientes del presente es necesario para avanzar en la vida con una presencia responsable en la vida. Al fin y al cabo, somos co-creadores de nuestro propio camino según nuestro grado de compromiso con estar en la vida de la mejor manera posible.

En este sentido, técnicas del análisis de la energía personal desde el inicio de la vida, como la Numerología, necesitan ser tratadas desde un enfoque cada vez más consciente y abierto, adecuado a los tiempos de gran transformación que estamos viviendo. Un enfoque que trate la información desde un punto de vista basado en las posibilidades de evolución, de cambio y de madurez según los procesos que la persona haya elegido y esté eligiendo vivir. No debemos partir de la base de que un momento de nacimiento lo determina absolutamente todo porque en estas últimas etapas de mayor consciencia no tiene sentido encasillar a las personas en un determinado destino, abocadas a vivir experiencias decididas únicamente por la mera inercia de la vibración numérica residente en la fecha de nacimiento. Si esto fuese así, ¿qué sentido tendría ser más o menos consciente en un mundo que se vuelve cada vez más consciente? ¿Cuál sería el sentido de hacerse responsable del papel que tienes en tu vida a través de la consciencia si la fecha de nacimiento estuviese abocándote a un destino concreto a pesar de todo? Además, ¿dónde quedaría la evidencia de la mejora de vida que experimentan las personas cuando se alinean con un estilo de vida mucho más consciente?


LA CALIDAD DE TU FECHA DE NACIMIENTO: CUESTIÓN DE CONSCIENCIA


¿Eso significa que en estos tiempos de consciencia la Numerología ya no funciona? No. Lo que no funciona es un enfoque basado en el puro determinismo de que las cosas son así y no pueden ser de otra manera porque los números dicen que son así.

En adición a lo anterior, los análisis de Numerología basados en el juicio del estilo “esta fecha es buena o mala”, “el número X es” y “te va a suceder esto otro” no construyen a las personas, sino que están reforzando, motivando e incentivando una programación inconsciente para predisponerla a ese POSIBLE destino.

A la hora de resolver esta discusión quiero compartir contigo un concepto que te ayudará a comprender esto de una manera más sencilla. Los números son grafías que representan una determinada energía. Una energía que te envuelve desde el momento en el que eres engendrado y durante toda tu vida según tu fecha de nacimiento y tu identidad personal.

Esa energía que engloba tu nacimiento y tu arraigo a la vida caracterizará las grandes líneas de tu vida y se reflejará a través de algunos de los rasgos de tu personalidad, de tu biología (y genética familiar) e incluso tu comportamiento y tus vivencias según el entorno en el que te desenvuelvas. Sin embargo, la energía que guardas en tus números personales tanto por fecha de nacimiento como por nombre personal es susceptible de ser modificada a través de experimentar una alquimia interior mediante, lo que yo denomino, binomio consciencia – coherencia.


Ilustrémoslo con un ejemplo


Tú no puedes alterar que has nacido en una fecha de nacimiento determinada pero sí puedes desarrollar una consciencia y una coherencia de vida para alinearte con las mejores posibilidades de evolución que te brinda tu nacimiento en esta existencia. El binomio consciencia – coherencia es un sencillo estudio que puedes hacer tú mismo en relación a cómo tú mismo te relacionas objetivamente con la vida, con los demás, en tu trabajo, en tus relaciones personales, en todos los ámbitos de tu vida, al fin y al cabo.

Como podrás intuir, la calidad de la energía residente en tus números personales dependerá de cuanto mejor y más equilibrado esté este binomio. Pero, ¿qué implica este binomio y qué efectos tiene en tu calidad de vida?


FACTORES QUE INFLUYEN EN EL BINOMIO CONSCIENCIA-COHERENCIA


La ética personal basada en el pensar/decir/sentir/hacer en la misma dirección.
  • El grado de perspectiva acerca de los procesos personales y el sentido de todo lo que se vive.
  • El grado de renuncia a códigos, memorias subconscientes y programas debilitadores adquiridos por la educación, valores y creencias limitantes y obsoletas ajenas.
  • Los mecanismos a través de los cuales te relacionas con la vida.
  • El grado de compromiso por la generación de cambio desde la responsabilidad sobre la propia vida.
  • Otros factores que también gozan de una clara influencia y aportan información e influyen directamente en la manera en que nos relacionamos con la vida y que residen en lo más profundo de nosotros: el proyecto sentido, el grado de orden sistémico, pactos y decisiones prenatales, etc.
La consciencia sin coherencia está vacía. La coherencia sin consciencia no puede pervivir.

Los factores mencionados anteriormente son, en sí mismos, un trabajo de vida, perpetuo, que requiere visión, inteligencia, conexión interior y, sobre todo, interés y voluntad. Porque la consciencia es algo que es infinito en sí mismo. 

Siempre puedes ser un poco más consciente e ir más allá del lugar en el que tu consciencia actual te permite comprender lo que sucede en tu vida hoy en día.

Y si jamás se acaba de realizar un ejercicio de consciencia, ¡de coherencia mucho menos! Porque van de la mano, son sinérgicas y deben permanecer mimetizadas para que la calidad de tu vida pueda experimentar un salto duradero y verdadero.


LA FECHA DE NACIMIENTO Y EL BINOMIOCONSCIENCIA-COHERENCIA


Como se ha presentado a lo largo del artículo, la energía de los números que configuran tu fecha de nacimiento puede mutar según tu grado de consciencia. ¿Por qué es importante tener esto claro? En un principio, porque a medida que desarrollas una consciencia – coherencia de vida puedes utilizar el poder que te brinda tu fecha de nacimiento desde un escenario mucho más constructivo y participar de crear tu vida con mayor equilibrio y mayor prosperidad. A continuación, comparto contigo algunas pinceladas de cómo potenciar el Binomio Consciencia – Coherencia puede beneficiarte según los números de tu fecha de nacimiento.

Ten en consideración el número del mes, tu día de nacimiento (simplificado) y tu año de nacimiento (también simplificado). Si quieres, de manera complementaria al análisis también puedes sumar todos los dígitos de tu fecha de nacimiento para tener un cuarto elemento que valorar (y que en Numerología denominamos Número Vital).

  • Número 1. Tu grado de confianza en ti mismo, autoestima, tu autoconcepto, tu capacidad de liderar tu vida, tus proyectos, de verte de manera objetiva, de ser tu propio maestro.

  • Número 2. Tu grado de empatía y asertividad, tolerancia respeto al prójimo, capacidad de adaptación a las circunstancias, tu capacidad de permanecer en equilibrio, en paz contigo mismo y en un estado de conexión interior.

  • Número 3. Tu grado de relacionarte con los demás con autenticidad, de generar prosperidad y abundancia en tu vida, de ser creativo y expresarte con naturalidad, de permanecer consciente de tu inocencia y tu pureza.

  • Número 4. Tu capacidad de ser productivo y generar valor en tu entorno a través de tus acciones, de responsabilizarte de tu propia vida, de especializarte en lo que realmente eres genial, de generar una seguridad en ti mismo y a tu alrededor.

  • Número 5. Tu capacidad de fluir con los acontecimientos en la vida, cómo no te limitas ante miedos, obstáculos o resistencias al cambio, así como le das rienda suelta a disfrutar plenamente de la vida.

  • Número 6. Tu capacidad de generar bienestar en tu entorno a través de la comprensión, el amor, el cuidado de los demás; cómo contribuyes al fortalecimiento de las relaciones en tu vida y cómo te identificas, te cuidas y te mimas en relación a los demás.

  • Número 7. Tu capacidad de absorber conocimiento, de gestionar tu dinámica mental, de comprender la existencia y de relacionarte contigo mismo desde un enfoque más elevado y consciente.

  • Número 8. El grado de ética con el que te relacionas con el poder; tu capacidad de generar economía, riqueza; tu capacidad para estar en la vida con plena consciencia de la importancia de lo que materializas.

  • Número 9. Tu capacidad de comprender todos los puntos de vista y desapegarte del dolor trascendiendo tu visión personal; cómo contribuyes a apoyar y orientar a los demás en su recorrido de vida.

Desde este enfoque, la Numerología abre su ámbito de actuación prescindiendo de las aseveraciones que centran el protagonismo en los números y devolviéndole a la persona la capacidad de generar una vida centrada en sus posibilidades de construir su existencia desde el valor que le suministra su fecha de nacimiento.

En dicho sentido, esta nueva perspectiva respeta la naturaleza de tu momento de nacimiento y te permite comprenderlo con total objetividad para que, si quieres, tienes interés y deseas vivir en conexión con ese poder esencial, puedas utilizar tu máximo potencial para participar de la mejor vida que puedes generar desde ti. Se pone el énfasis en qué quieres TÚ: ser el protagonista de tu propia existencia o ser una víctima del karma, según otras visiones. ¿De qué depende? De tu voluntad y de tu capacidad de permanecer en ese binomio de consciencia y coherencia con tu poder en tu vida.


REPROGRAMACIÓN DE LA FECHA DE NACIMIENTO


Estoy convencido de que, en ocasiones, has sentido que por mucho que realices un ejercicio de consciencia siempre vuelves a repetir los mismos procesos. 

Parece que hay una memoria residual que te devuelve de nuevo a la misma experiencia, de forma recurrente, por mucho que trates de ponerle solución realizando una terapia de desbloqueo o utilizando alguna técnica para poner orden en tu vida. Posiblemente te hayas desesperado y hayas abandonado la lucha o, por lo menos, planteártelo. No te voy a negar que es comprensible.

Dentro del binomio consciencia-coherencia existen infinidad de factores subyacentes que tienen una influencia muy poderosa en la manera en que la energía de los números de tu fecha de nacimiento programa la realidad para que esas circunstancias vuelvan a darse en tu vida. De hecho, es totalmente comprensible. No debes olvidar que, de la misma forma que has elegido unos padres a través de los cuales nacer, también has elegido una fecha de nacimiento determinada para experimentar una serie de procesos de vida que te permitan añadir experiencia a tu alma. Todo ello son decisiones prenatales, de carácter trascendente a cualquier técnica, y que no son susceptibles de ser modificadas. No puedes cambiar a los padres que tienes. No puedes cambiar el origen de tu existencia. No puedes cambiar la naturaleza de tu fecha de nacimiento. Pero sí puedes alinearte de una manera mucho más equilibrada en la vida con toda esa serie de circunstancias realizando un ejercicio de empoderamiento desde tu origen de nacimiento.

Habitualmente y, sobre todo, en escenarios en los que falta perspectiva, esperamos que la vida nos mejore como por arte de magia. Le echamos la responsabilidad a la Vida, a Dios, al destino, al Universo, al karma (o a todos, según se vea) de que nos pase lo que nos pase, pero en pocos casos (afortunadamente cada vez más) queremos asumir el rol protagonista y poner solución a nuestros conflictos. Es más cómodo quejarse y echar la culpa fuera de nosotros. Es comprensible. Al fin y al cabo, la culpa es uno de los sentimientos más corrosivos y la tendencia natural es escupirla para no envenenarnos con ella. Pero eso no es consciente. Y, por tanto, el binomio consciencia – coherencia explota en infinitos trozos, anquilosándonos en nuestra vida a través de la negación de nuestro poder para transformarnos aprovechando lo que estamos experimentando.

La reprogramación de la fecha de nacimiento parte del principio de tomar el empoderamiento del origen de tu vida asumiendo el sentido de lo que estás viviendo para tu mejor y mayor evolución, desechando todo lo que no se corresponde con un estado de consciencia. Sabemos que la consciencia en combinación con la coherencia personal provoca una mejora de la calidad de la energía de tu fecha de nacimiento. Ese ejercicio resulta clave para preparar el terreno para esta reprogramación puesto que el tomar la actitud de estar dispuesto a permanecer en esa consciencia, la energía de la fecha de nacimiento se abre para alinearse contigo a través de esa voluntad. Partiendo de esa premisa, la reprogramación profesional de la fecha de nacimiento se orienta a flexibilizar las programaciones de tu momento de nacimiento, así como facilitar una mejor integración y comprensión de tus procesos personales diluyendo lo que no se corresponde con un estado de unidad con tu camino.


NUMEROLIGÍA COMO FILOSOFÍA DE VIDA


La fecha de nacimiento es, al fin y al cabo, la oportunidad que te das a ti mismo desde el alma de poder experimentar evolución en la vida. Y en este escenario que es la Vida misma, todo se rige por ciclos, por ritmos, por códigos, por números, por información, al fin y al cabo. Por eso en la medida que despiertas consciencia a través de la información de tu existencia, marcada por tus números personales, te abres a contemplar la vida desde una óptica mucho menos dramática y más consciente.

La Numerología es una técnica que, desde este enfoque que he querido compartir contigo, ayuda a abrir la perspectiva y a tomar el poder de tu existencia a través de comprender y programar tu fecha de nacimiento para el éxito, la prosperidad y la plenitud.

Me gusta pensar que, ya que estamos en la vida vamos a vivirla a tope, aprovechando la oportunidad de irradiar lo mejor de nosotros mismos, aprovechando todas las posibilidades que nos ofrece el poder de nuestra fecha de nacimiento, desde la libertad que nos ofrece ser responsables de nuestro camino. Liberándonos de las cadenas de nuestros límites, vengan estos de donde vengan y asumiendo que lo realmente importante es cómo permanecemos en la vida el tiempo que tengamos que estar en ella.



Fernando Ángel Coronado

Fuente: https://www.saludterapia.com/

TU FECHA DE NACIMIENTO: EL COMPROMISO CON TU VIDA -- Por Fernando Ángel Coronado


TU FECHA DE NACIMIENTO: 
EL COMPROMISO CON TU VIDA 
Por Fernando Ángel Coronado

En esta publicación te aporto un enfoque transpersonal de las fechas de nacimiento como momentos clave de la vida de las personas para la consecución de sus objetivos y planes existenciales. La fecha de nacimiento como un pacto contigo mismo para generar maestría en tu vida.

¿Qué es una fecha de nacimiento?

Supone un momento único y genuino dentro de tu vida. Único porque solamente vivirás la experiencia de nacer físicamente una vez en la vida. Y genuino porque todo nacimiento es un hecho que marca un instante en el tiempo que se considera especial y es original en sí mismo. No existen dos nacimientos iguales ni, por tanto, dos fechas de nacimiento iguales.

Esto es debido a que la fecha de nacimiento recoge la información energética y cuántica no solo del momento del tiempo en que se produce el nacimiento del niño, sino también de todas las circunstancias personales, familiares, transgeneracionales que se dan a lo largo del proceso de concepción, gestación, alumbramiento, nacimiento y eventos inmediatamente posteriores a este momento.

Podríamos decir que, en términos generales, la fecha de nacimiento es un mapa que muestra la información que engloba el nacimiento de una persona y que en esencia dictamina causas y efectos debido a energías que confluyen en el desarrollo de su estado físico-biológico y emocional.

En esencia, la fecha de nacimiento permite fijar en el cuerpo físico y energético del niño los aprendizajes disponibles para él debido a todo su proceso de desarrollo. Ese efecto de condensación de información de todo tipo en ese instante configurará la historia personal de ese niño.

Por eso, conocer la información residente en tu fecha de nacimiento resulta de vital importancia ya que no solo te define en la actualidad sino que define energía personal residente en ti desde el instante en que llegaste a la vida, dando luz incluso a procesos que forman parte de tu realidad y que no son necesariamente tuyos.

¿Por qué la fecha indica un compromiso con mi vida?

Muchas personas ya conocen que, desde un punto de vista metafísico y consciente, elegimos a nuestros progenitores como tales antes de cristalizar en esta realidad física. No obstante, esta decisión desde nuestro estado de alma conlleva otras decisiones menos conocidas pero igual de importantes.

Éstas son algunas de las fases resumidas del proceso que toda alma experimenta a la hora de llegar a la vida.

Fase 1

Partimos de la base que tú has elegido a tus padres por unos motivos específicos que únicamente conciernen al plan de tu alma. No obstante, te planteo: ¿Por qué has elegido a ese padre con esa fecha de nacimiento y esa historia personal que lleva consigo? ¿Y qué razón hay para que tu alma elija a una madre que decidió elegir su fecha de nacimiento para vivir sus procesos existenciales de una determinada manera? Al fin y al cabo, debido a esas elecciones prenatales gran parte de la información biológica, genética, energética y cuántica de tus progenitores te abrazará y configurará una parte muy importante de ti (y con ello, toda la información de tu sistema familiar).

Por tanto, más allá de la elección de tus padres hay una serie de decisiones previas basadas en una voluntad del alma de querer experimentar una serie de procesos determinados en base a la energía que reside en ellos. De esta manera, la elección de impregnarse de todos estos procesos conlleva necesariamente una firme decisión del alma de querer experimentarlos. Por ello la fecha de nacimiento es un compromiso con la vida. Porque en la voluntad de elegir a esos padres, pertenecer a un determinado sistema familiar y nacer en una fecha de nacimiento que suponga la vía idónea de cristalización de todos esos procesos, se halla un pacto con uno mismo (desde su estado de alma) para vivir su vida física con un arraigo energético muy determinado.

Fase 2

A toda la información anterior que el alma recopila a medida que decide llegar a la vida a través de unos padres determinados, debemos sumarle la voluntad del alma de querer realizar una determinada misión personal para su propia experimentación. Es decir, más allá de lo que tú arrastras de tus padres y de tu sistema familiar, tienes algo independiente y único que realizar en este nivel de realidad física. Es decir, todo el mundo viene con un determinado propósito existencial, una meta de vida. Olvida que estás en la vida porque tiene que haber de todo. No, tú estás en la vida porque realmente tienes el compromiso de aportar algún tipo de valor como alma que decide experimentar una evolución en este plano de realidad. ¿Qué tipo de valor aportarás? Una misión individual, una enseñanza que trasmitir, una ayuda incondicional a los demás, una defensa a las personas a través de tu profesión... 

Las posibilidades son muy numerosas. La fecha de nacimiento te marca el compromiso con una de estas misiones y que se patentizarán de formas diversas según tu nivel de conciencia y tu grado de voluntad por querer manifestarla. 

Fase 3

Por último, a parte del compromiso que albergas con tus padres, con tu sistema familiar y con tu misión personal no debes olvidarte de que también tienes una serie de pactos prenatales con otras personas de tu entorno y que también formarán parte de tu vida. Me refiero a las diferentes personas que activarán procesos de aprendizaje en tu vida para que puedas seguir avanzando en tu camino de conciencia, evolución y experimentación tal y como decidiste antes de nacer. Me refiero a personas como amigos, compañeros, personas que te encuentras a lo largo del camino de vida y que cumplen diferentes roles; también tu pareja... y tus hijos, cómo no. 

Ellos guardarán una serie de pactos prenatales contigo y te elegirán a ti como madre/padre por una serie determinada de motivos. Y llegados a este punto el proceso se retroalimenta y vuelve a empezar de nuevo.

Quizá cuando nos toca ser padres somos capaces de verlo con mayor perspectiva y claridad. Quizá me pongo demasiado trascendente cuando pienso en ello pero es realmente importante. Un alma que, a priori, te elige como madre/padre para tener la mejor vida que ha elegido desde antes de nacer, es un acto de una generosidad encomiable. De ese gesto se desprende un amor, una confianza, una entrega de una infinita magnitud. Y más allá. Porque los pactos prenatales son bilaterales. Si tienes hijos también debo reconocer tu inmensa generosidad por querer facilitar un proceso de experimentación en esta realidad al alma de tu hijo. Y en ese pacto, interactuar con él y aprender de todo lo que él tiene que enseñarte.

Desde la perspectiva meramente mental, humana, podemos comprender que el momento de nacimiento de un hijo es un hecho prácticamente "sagrado" para un progenitor. Aunque hace algunas generaciones imperase el sentimiento de que había que tener hijos porque era lo adecuado y lo correcto, los últimos avances en conciencia nos están permitiendo contemplar el nacimiento de un hijo como una oportunidad de ofrecer amor incondicional a un Ser que te elige como progenitor. Es por eso que es un gesto que va más allá de la mera circunstancia biológica.

¿Qué información alberga mi momento de nacimiento?

Una vez leída la información anterior te planteo: ¿Reconoces el enorme esfuerzo que somos capaces de llegar a hacer como seres humanos por este compromiso por la Vida? Pactos con tus padres, con tu sistema familiar, con tus hijos, pareja, amigos, personas afines a tus aprendizajes... ¡Parece algo interminable! Y todos esos programas de aprendizaje orbitando a tu alrededor. 

¿Comprendes la inmensa importancia que tienes dentro de tu Vida?

Estás impregnado de procesos que sientes como parte de un humano que interactúas en esta dimensión física y de las personas que te rodean y tienes un papel insustituible. Tu rol sólo lo puedes ejercer tú ya que has sido tú, desde tu escenario prenatal, quien has decidido lo que hacías tuyo para la posterior experimentación de todo a lo que te ha llevado ese proceso. Ese umbral llamado 'fecha de nacimiento' que te facilita que seas partícipe de tu propia vida física. Es una oportunidad de crecer, de aprender a vivir en la realidad en la que te hallas actualmente. La información de tu fecha de nacimiento es lo que podríamos catalogar como tu 'cuento particular'. Una fecha de nacimiento te facilita la integración y la superación de tus aprendizajes existenciales porque te contempla como la persona más importante de tu historia de tu vida. Por así decirlo, gracias a que tienes una fecha de nacimiento estás vivo (algo muy obvio) y forma parte de tu responsabilidad corresponder a lo que tu alma decidió venir a aportar. Y lo que aportas tiene un valor incalculable. Porque esa decisión prenatal la tomaste desde una conciencia plena de tus necesidades de evolución. Por eso, albergar esa conciencia resulta indispensable para tener un éxito en tus objetivos personales.

¿De qué depende que mi fecha de nacimiento me permita conseguir mis objetivos personales?

En realidad no hay nada insalvable dentro de tu fecha de nacimiento que te impida llegar a conseguir tus objetivos personales. De verdad. Por eso nadie que sea objetivo puede hablar de buenas o malas fechas de nacimiento. De hecho, te puedo asegurar y garantizar que nada, ABSOLUTAMENTE NADA, te es negado desde un principio. Lo que sucede es que cada uno de nosotros debe encontrar el motivo de su existencia y el motor que permite que nuestra vida arranque tal y como queremos. Muchas veces sucede que pensamos que somos inútiles o que fracasamos más de lo debido en nuestros intentos de crear una vida acorde a nuestras expectativas. No obstante, no es que en esencia seas un fracasado sino que es posible que te falte algo de conciencia acerca de cuál es esa fuerza primaria y principal que te permite brillar en tu vida y conseguir tus anhelos. Para ello conocer cuáles son las características de tu fecha de nacimiento y de todas las circunstancias que englobaron esa situación permite poner orden a tu energía, a tu conciencia, a tu perspectiva de vida. Como siempre, la toma de poder personal pasa necesariamente por amplificar la perspectiva y tener una voluntad positiva y una actitud constructiva para resolver todo aquello que te frena en tu camino de experimentación.

Todo proceso no resuelto de tu fecha de nacimiento supone una traba para que puedas materializar la vida que quieres.

Cuando eres consciente del poder de tu fecha de nacimiento

Cuando una persona consigue ser absolutamente consciente de su poder personal comprendiendo cuál es ese motor esencial que le ayuda a conseguir sus objetivos y se fideliza con su Vida abandonando todo código de penuria energética (es decir, todo lo que la desconecta de su Vida), se produce un efecto sorprendente. La persona expande su conciencia hasta tal punto que prioriza de manera natural la aceptación y la liberación de sus procesos de aprendizaje de tal manera que parece que estos son un mero trámite para seguir avanzando en su vida.

No se estanca en una lucha con su ego, no se regocija en el dolor, no retroalimenta su pena con pensamientos del ayer, no tiene la necesidad de mirar cada dos por tres al pasado porque comprende que el momento de actuar se halla en el presente. Valora cada instante del momento presente como un regalo de inconmensurable valor. Se siente verdaderamente conectado a su propósito y no juzga desde una perspectiva castigadora todo lo que la Vida le presenta. Lucha desde el perdón y la aceptación, y no desde la rabia, la ira contenida y el resentimiento. No es necesariamente un estado de iluminación, de elevación o de trascendencia espiritual. Es un estado que te permite vivir tu realidad comprendiendo y sintiendo con verdadera intensidad la perfección de todo lo que se manifiesta ante ti, más allá de que suponga más o menos agradable o doloroso.

Para finalizar esta publicación quisiera aportar desde mi óptica que si cada uno de nosotros se hiciese cargo de sus propios desafíos existenciales, de los procesos de vida que arrastra y que debe afrontar para poder permanecer en la vida con mayor plenitud, viviríamos más conectados a lo que yo llamo la Responsabilidad del Ser. Este término alude a la ética que cada uno de nosotros deberíamos tener en cuanto a nuestro compromiso prenatal. Es una cuestión de fidelizarse, con aceptación, con los procesos que hemos decidido experimentar en esta Vida física y no recrearnos en culpar a los demás de lo que nos pasa; no fomentar una actitud victimista o derrotista ante todo aquello que perdemos o que no nos sale bien; vivir más conectados a nuestro propósito en la Tierra, sea el que sea. Nadie dijo que superar todo aquello que forma parte de tu historia personal fuese fácil. De hecho a veces puede escocer más de lo que nos podríamos esperar a priori pero cuando consigues demostrarte a ti mismo que tu voluntad de querer vivir lo que has vivido para tu evolución y experimentación ha podido con el dolor generado de dicha vivencia es algo inefable.

Por eso yo digo que todos los que tenemos una fecha de nacimiento (que al fin y al cabo somos todos) somos grandes héroes, independientemente del nivel de conciencia que tenga cada uno. Porque más allá de ello, lo que prevalece por encima de todo es la voluntad de tu alma de querer compartir una serie de experiencias en esta realidad física con otras almas que también tomaron sus respectivas decisiones prenatales. Posiblemente para encontrarse contigo. Ahora mira a tu alrededor y piensa en cómo los demás contribuyen a tu crecimiento, a tu expansión, a la integración de tus aprendizajes. Por eso se dice que los demás son nuestros maestros. Y cuando te das cuenta de esto y asumes tu responsabilidad como Ser puedes llegar a un entendimiento un poquito más profundo: que tú eres tu propio maestro. Y ése es realmente tu compromiso contigo mismo cuando decides llegar a la vida a través de cualquier fecha de nacimiento. Averiguarlo, sentirlo y vivirlo poniéndolo en práctica en cada oportunidad que te facilita la Vida, en cada instante, en cada suspiro de existencia que exhalas.


Fernando Ángel Coronado


Artículo publicado por Fernando Ángel Coronado el 31 Octubre 2015.
Fuente: https://www.saludterapia.com/